Juan Luis Guerra y Diego Torres: Abriendo Caminos
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Simpatizantes del fallecido dictador General retirado Augusto Pinochet agredieron exaltadamente en varios incidentes transmitidos por televisión a quienes no simpatizaran con ensalzar su figura o simplemente a los periodistas extranjeros que cubrían los acontecimientos.
Como extranjero residente en Chile, aclaro que lo que se ve en el video no es representativo del espíritu afable del pueblo chileno. El video es apenas una muestra de la intolerancia y común apología de la violencia y la fuerza por parte de los partidarios del fallecido dictador, que murió con cientos de casos abiertos en su contra por violaciones de los derechos humanos y por corrupción, los cuales esquivó con manipulaciones y maniobras políticas por años y, cuando la política no pudo defenderle más, argumentó entonces una misteriosa demencia senil para evitar ser juzgado.
El resutado del plebiscito, debe llevarnos a adquirir un nuevo compromiso de orden como moral,cuyo pleno cumplimiento que asegure que el orden,la estabilidad y el progreso que hemos alcanzado con el esfuero de todos,siga presidiendo la conviviencia nacional.El presidente de la República que les habla y su gobierno, seguirán trabajando con todo empeño,en gran la causa de servir a Chile. Continuaremos adelante con lo programas que nos hemos trazado.Este es un imperativo para TODOS LOS CHILENOS,cuyo amor a la patria está por encima de particulares intereses o aspiraciones,para tal fin contamos con un marco que nos da la Constitución Política que la ciudadania aprobara democráticamente el año 1980, y cuya vigencia integral,ya está muy próxima.
Fallecido el 10 de diciembre del 2006, en Santiago de Chile, sin haber sido juzgado por las acusaciones de violaciones a los derechos humanos y de enriquecimiento ilícito y evasión de impuestos, Pinochet dirigió el 11 de septiembre de 1973 el ataque de las Fuerzas Armadas chilenas al Palacio de la Moneda, asesinando al Presidente y asumiendo el poder violentamente para ejercerlo en forma no democrática como Dictador de un gobierno militar.
Sus numerosos simpatizantes y defensores argumentan que enrumbó el país por un camino de prosperidad y progreso.