Los sistemas económico-sociales ensayados hasta el presente han sido transitorios porque han pretendido 'cambiar' al ser humano.
Han tenido la soberbia de 'educarlo' para la economía, con los mismos métodos que Dios (o la conciencia) utiliza con cada uno de nosotros para el crecimiento espiritual.
Han querido hacerlo "solidario" para que trabaje para los demás.
Pero la economía y el crecimiento espiritual son cosas muy distintas y existen en dos universos diferentes.

Jamás uno de ellos podría estar supeditado al otro porque no avanzaríamos en ninguno de los dos aspectos

Esa confusión es lo que hace que muchos sean pesimistas respecto del futuro.