En los campos de República Dominicana, en particular en las zonas de campos de caña y bateyes, hay una manifestación cultural de sincretismo religioso que tiene su origen en tradiciones haitianas.

Es el gagá e incluye una serie de ceremonias y actividades que son más conocidas y vistosas en tiempos de cuaresma y Semana Santa. Este culto es una combinación de santería, creencias de vodú, luases y cristianismo.

No sé mucho del tema, porque obviamente cuando uno era niño le metían miedo con esas cosas. Pero recuerdo en tiempos de cuaresma, escuchar los tambores del gagá retumbar a lo lejos en los bateyes y uno en la oscuridad de la noche en el campo prefería no preguntar mucho.

El gagá es también conocido por sus manifestaciones musicales, ya que sus ceremonias van acompañadas por cantos y músicas con un formato único que las hace parte de nuestro folklore, cultura e identidad.

Es importante reconocer el gagá como una manifestación de sincretismo cultural religioso que forma parte de acervo cultural dominicano, aunque tenga orígenes en el Ra-Rá haitiano y aunque la presión e influencia de la Iglesia Católica promueva la falsa idea de que somos un pueblo exclusivamente católico en el que no existen tradiciones religiosas que no sean las litúrgicas y las aprobadas por el clero.

Otras manifestaciones musicales ligadas a prácticas de sincretismo religioso son los palos y atabales y los congos.