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Argentina
DIME
He regresado a nuestra ciudad desierta
a las calles despobladas
en las que sólo sobreviven
el silencio y los insectos
dime
para qué gritar si no puedes ya oírme
recuerdo aquellos tiempos
la gente en sus asuntos
malgastando las horas
y fingiendo que viven
dime
para qué llorar si todo es inútil
esta noche te imagino
reflejada en la luna de entonces
herida de sueños
dime
para qué sufrir si no puedo tenerte
sólo queda un suburbio de sal
con viviendas teñidas de nácar
por las olas de un mar que no existe
dime
si ya no me amas
ESTUVE EN LOS BRAZOS DE UNA DIOSA
Fue como un milagro, estuve en los brazos
de una diosa rodeado de ternura
aunque yo odio las parábolas,
y humedecí los labios con el vino
mientras la dibujaba caricias
encendiendo los deseos
lo juzgué una visión,
un brindis temerario al placer
con disonancias
y arrodillarme ante la sed,
un hola y un adiós a su desnudo
a un cuerpo repleto de pasión
en un paréntesis de ausencias
volví del sueño derrotado,
con necesidad de amar para sentrme hombre
mientras la diosa me imploraba
espera,
no despiertes
Notable éxito de balada hecha por argentinos en la voz de la italiana Fátima Scialdone
Como homenaje a los públicos de habla hispana y al final de su espectáculo “Cantando l´Italia” , la cantante italiana Fátima Scialdone ofreció, en Barranquilla, Santa Marta (Colombia), Mar del Plata, Necochea y Córdoba (Argentina), una cuidada y emotiva versión de la canción de Jorge Padula Perkins y Gerardo Cobas “No me jures amor”.
La débil luz...
Mis ojos siempre cansados
ya por leerte en mi intento
serán bajo la débil luz
es que cual hermoso cuento
nos ha escondido soñados
cual penumbra en sus jardines
aquesta ciudad cercana
en su obscuro conticinio...
Desorden Humano...
En la actualidad el desorden que reina en toda cabeza humana, la multiplicidad y contradicción de doctrinas, exceso de vida cerebral, las costumbres sedentarias, el régimen artificial y la febril excitación de las grandes capitalesha exagerado la necesidad de sensaciones fuertes y nuevas, ha desarrollado la tristeza latente, las aspiraciones vagas, las ilimitadas conscupiscencias.
Un recuerdo...
15/6/1995
Diario, mi qurido diario, tu que me has llevado hacia aquellos lugares donde los poetas hacen melodias con el silencio, que has callado el cansancio delirante de mis ojos. Tu que me has ayudado a encontrar sobre tu albura de montañas virgenes y renglones infinitos a las musas perdidas. No te calles con la noche que es cómplice de mi pasión. No enmudezca tu mística de doncel enamorado y se esparza por todos los rincones como el perfume del valle cercano. Tu que me has enseñado a volar con unas alas que conocía y que en mi niñez siempre usé que es mi parpadeo intempestivo y habitual.
Vibración de mis versos...
Cuando me falta la vibración
de los versos quietos
y tu presencia se hace extensión
recurro a bocetos
Poesía ordinaria del alma...
Escuchar desespera
El resuello enfermizo
Asonante de la gente
Resurgiendo monótono
¡cuán desespera el alma!
Del sol meditabundas
Las copas de los árboles
Ya me lo hacen saber
En tibio atardecer;
Sibilina presencia
En las rimas ajadas
Cetrinas del otoño
Eres cuando sonríes,
Y me curan la histeria
Somera de los días
Tuya celeridad
Tu danza cuando el viento;
Me parezco cautivo
De estruendo, del ruido,
Del caos, del agobio,
De superfluos deleites
Mas tengo tu presente
Esas alas de antaño:
Tus ojos,
Alígero me hiciste;
Real en mi letargo