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El Impulso de mi Corazón;nuevo libro


By Julio Mauricio ... - Posted on 10 Noviembre 2006

Debo de confesar que los avances tecnológicos permiten de manera increible la comunicación sin límites entre unos y otros,más aún cuando se trata de la cultura y la difusión de esta.Estoy muy agradecido a los buscadores Google,Yahoo,Terra,Altavista,Starmedia,Judíos.com entre otros por la manera en cómo brindan su apoyo desinteresado a los escritores que como yo batallamos duramente para abrirnos un espacio ya no local sino internacional.Y es que hace un par de semanas aproximadamente he publicado mi tercer libro rompiendo esquemas locales establecidos,es decir,ya no desde mi ciudad sino desde la red.Lulu.com/es es un servidor que se encarga de publicar a aquellos escritores que desean darse a conocer en diferentes latitudes y dicho sea de paso esto resulta saludable y muy beneficioso para la cultura como para el ávido público lector que desea encontrar libros reveladores y novedosos llenos de aquello que sólo el escritor puede otorgar.El tragín diario acaso nos llena de stress y nos vuelca hacia la necesidad de hallar refugio en las páginas que sólo el poeta puede otorgar según sea su visión.
El Impulso de mi Corazón es pues ese libro(antología poética)que aspira a la redención total y al encuentro personal con uno mismo en donde la mística transmitida es épica y llena de vigor.No sólo se vive sino que además se escribe y se testimonia la existencia misma con una visión ganadora.Los poemas que quiebran el pesimismo y declaran fielmente que es posible conquistar los sueños personales en un mundo tan competitivo y difícil revelan pues una semblanza de los inacabables enfrentamientos ante lo imposible y los triunfos del hombre ante lo adverso.Los invito pues a leer mi nuevo libro y en todo caso adquirirlo para tenerlo en su biblioteca personal o darlo como obsequio pues El Impulso de mi Corazón no sólo es un canto a la vida experimentada en su verdadera magnitud,es el poema que nos dice que la perseverancia es el mayor estímulo para ir cada vez más lejos,en medio de la soledad del mundo.
Julio Mauricio Pacheco Polanco.
Escritor.

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1.80cm de estatura,piel bronceada,raza latina.Escritor,33 años,soltero.

Novela-Cyber

Porqué publicar por Internet a sabiendas de haber recibido tres ofertas para que yo publique en papel impreso?.
Porque creo estamos en una NUEVA ERA donde la tecnología abre fronteras a pasos agigantados y permite que en nuestro caso, los escritores, podamos llegar a los confines del mundo con nuestro pensamiento, nuestro trabajo.
Porque no hay mayor placer que el entrar en el mundo de aquellos que creen aún que podemos cambiar al mundo y hacerlo mejor como en mi caso, utilizando a la literatura como herramienta, que a manera de Verbo Testimonial, ambicione el sueño propio de aquellos que algunos llaman ilusos y que yo defino como Guerreros Felices que van, tras la sociedad buscada, donde podamos encontrarnos y saber qué es la vida, quiénes somos nosotros...
Porque :¡qué fuerza tenemos cuando el hastío nos quiere derrotar! ¡Cuando Dios no nos quiere oír y no abdicamos, NO, por derecho legítimo!.

Julio Mauricio Pacheco Polanco. Escritor.
juliomauriciopachecopolanco@hotmail.com

LA BREVEDAD EN EL TIEMPO
CAPITULO I

He llegado al final de un camino en donde los rastros hallados me han dejado una certeza atroz, imposible de ser borrada. Los personajes incluidos en esta narración corresponden a testimonios atrapados en circunstancias muy particulares que sin embargo no dejan de relacionarse entre sí. Hay un rastro muy semejante en cada uno de éstos héroes y víctimas que al írseles conociendo nos dejarán un sabor extraño en relación con sus destinos.
La calle, el trabajo, el medio mismo en el que pudieron desenvolverse quizás fue más fuerte que ellos, sin embargo no dejan de soñar, la esperanza en ellos se mantiene incólume y firme, como si después de todo lo pasado aún persistiera el deseo de empezar de nuevo, así sea desde sus cosmogonías fantásticas, es decir una nada que revela la imposibilidad de poder ser dentro de éste mundo, es decir ,el volver a aventurarse en el gran mundo, donde sólo hay rastros como dije en un inicio, de fracaso.
No sé si sea válido ostentar la suerte que tengo. Me dedico exclusivamente a escribir. Acaso trabajos eventuales dentro de esta sociedad me acercan lo necesario al mundo en el que vivimos diría lo suficiente como para convencerme, recordarme que el mundo es difícil de cambiar, que hay mecanismos dentro de los cuales pocos son los afortunados que logran no sobrevivir porque todos pueden sobrevivir de alguna manera sino más bien poder dedicarse a aquello que realmente corresponde a su vocación, hablo de aquello que llena realmente el alma y que da sentido a la existencia personal. Por ejemplo: mi libertad. Sé ahora cuán caro es el precio para conquistarla ,pero sé también que su goce es incomparable y acaso mi testimonio es contundente ante aquellas visiones pesimistas que argumentan que detrás de todo este mundo hay un gigantesco absurdo que ha atrapado a todos y les ha dejado pocos caminos a elegir en medio de su soledad.
Mi rutina que podría hastiar o desesperar o enloquecer a los demás ha logrado conquistarme y darme paz y armonía, pero también debo de ser claro ,he luchado por el espacio que tengo y el camino ha sido largo.
Pero hablando sobre mi rutina las percepciones que ésta pueda dejar acaso podría precipitar al amigo lector con engañosos prejuicios sobre la vida de un escritor y las ventajas obtenidas en torno a una libertad ganada. El papel que sostienen estas palabras es escaso o para ser preciso impreciso y reveladoramente manifestador de cómo uno logra ganarle al destino no todas las batallas pero sí al menos las más importantes y claro, son éstas las que permiten que una vocación, un destino elegido logren llenar el espíritu acaso más rebelde con su espacio propio. Y sí, los paseos matinales que consistían en salir del distrito en que vivo muy cercano al cercado de la ciudad cuyo único propósito era el de caminar pausadamente, silbando canciones propias inspiradas en el momento, relacionadas con la experiencia espontánea, aquella que fluye en el momento y que se concatenan con algo que desconozco pero a lo que me atrevo a definir como frecuencia universal expresan el sendero de lo que siempre he buscado: hallar a la vida en su verdadera dimensión, es decir , saber qué es la vida misma, qué propósitos tienen para con cada uno de nosotros los que dirigen el rumbo del mundo y a lo que de manera frontal argumento con la tesis de que nada es dejado al azar y de que detrás de éste orden establecido prima un sistema en el que
no hay caos o que éste caos sólo reina en aquellos que viven la vorágine propia del Qué Hago, como pregunta inmediata ante un futuro en el que temen participar activamente por querer ser libres, yo diría más bien : libertinos.
Entonces, acogido por un cielo que jamás pensé sería el que siempre había buscado y que esperó por mi reconocimiento mucho tiempo, hasta que alcanzada la paz pudiese ver tras su color un encuentro personal ,donde las preguntas elementales sobran para dar cabida a una nueva visión fue que llegado el momento terminé encontrándome en el mundo con el deseo de ser libre. Pero todo es un proceso y la evolución que está incubada dentro de cada uno de nosotros es benigna siempre más allá del cadalso experimentado en su momento con el cual por cierto no comparto partido alguno, ya que es de mi entender que si en la juventud se ansia la revolución es seguramente porque el rechazo a la adaptación es tan obstinado y resistente y ,está planteado así porque no queremos ser como los demás, es decir como aquellos que están dentro del sistema que vemos por puro desengaño.
Dejaré por un momento mis cavilaciones y me sumergiré en la relatación del cómo en plena soledad y sin necesidad de otras personas ni de mujer confidente, la alegría henchida en mi corazón acaso demostró y demuestra que no es necesario caer en los excesos para ver el mundo de otra forma, es decir, para atreverse a rozar la felicidad, ya que ésta al parecer es conocida de diversas formas pero de manera efímera y de allí el conflicto y la búsqueda.
Las calles por ejemplo de mi ciudad encierran millares de historias grabadas en el imaginario de aquel que ha conocido de aquellos que han improntado en los adoquines de sus aceras el propósito de hacer de ésta sociedad un mundo mejor, pero hasta los intelectuales más obstinados han fracasado en ésta empresa, y no por falta de valentía o coraje, creo entender que fue porque algunos desisten en el camino y renuncian a sus metas, o porque en el momento de la verdad la mentira reveló ante ellos su fin más anhelado, pero como dije antes, en todo esto impera la suerte y ésta se manifiesta sólo ante los arrojados de temperamento e inteligencia y claro, la consecuencia propia de los que tienen amor propio y la esencia nata para luchar hasta las últimas consecuencias.
Y sí, hay millares de historias de hombres y mujeres a quienes he visto crecer en medio del asombro y halago falso de seguidores, que al igual que yo ya sabían de éstas vivencias y esperaban ese detestable ocaso donde la melancolía derrota los entusiasmos y la fe y convierte a los hombres en seres parcos, silentes y desconfiados.
Diría mejor que hay una tendencia innata hacia la autodestrucción, allí se ha instaurado el peor ejemplo que reina en las sociedades donde los paradigmas e íconos propios de cada cultura dejan una influencia letal a aquellos que aún no han entendido que toda filosofía puede ser buena, pero que el propósito en sí no se basa en el amparo de la personal en la esencia de otro ser sino en la misma, en la propia, es decir, independientemente de cada destino o estilo de vida lo que el hombre debe aspirar es aspirar a la evolución de su personalidad y por ende a su propio pensamiento, pero como dije, en el camino se queda éste fin que es el de desarrollar la esencia de cada quien ,porque el fracaso es más tentador que el triunfo ya que sabemos que estar en el mundo no sólo consiste en llegar a la cima y triunfar sino permanecer en ese constante estado evolutivo hasta llegar no al encuentro personal, digo a algo más, a la plena identificación con el ser interior que es dueño de su propia dimensión, es decir: un universo propio.
Caminar placenteramente por calles en donde se puede encontrar una variedad exquisita de gente con la que se puede uno codear acaso exige un compromiso mayor, es decir: el estar involucrado en la sociedad o sistema y aportar esa esencia evolutiva del ser interior que
deberá proponer el cambio a la mejora del orden establecido, dejando entonces dos respuestas: una revolución, o un fracaso. Tomar el atajo del fracaso es el camino más fácil a seguir, pero ir tras la propuesta significa no sólo compromiso, significa demostrar que se puede ser libre en el mundo y, que la libertad puede ser hallada desde cualquier parte, porque ésta es una experiencia que se lleva por dentro y que madura y hace madurar al ser hasta convertirlo en el anhelado nuevo hombre de la nueva sociedad buscada.
La costumbre por ejemplo ,tan letal no ha sido superada por paradigmas satisfechos, héroes dignos de ser llamados héroes y que sin afán de enajenar hallan podido demostrar que el mundo, sean cuales fueran sus derroteros espera por todos nosotros para ser descubierto y conquistado.
Ah, mis melodías, brotadas espontáneamente y correspondientes a cada momento recibido, ya sin prejuicios y sin temores propios del desconocimiento y la ignorancia acaso no esperan inquietas el asombro para aprender del misterio que perdura en nosotros hasta la muerte, refiriéndome a nuestra incógnita en el mundo, refiriéndome con propiedad al padecimiento de la existencia con esa contundente ironía propia de los que esperan siempre algo más en medio de verdades ya caducas o sentadas de manera arraigada, dentro del seno de nuestra sociedad y, que de manera vil impiden que conozcamos a la vida o tengamos un concepto erróneo de lo que es ésta.
Pero cómo me conmuevo cuando encuentro personas con estilo propio, es decir, con el talento que se requiere para poder sonreír y exclamar con justicia: estoy alcanzando mi patria anhelada, mis ojos ahora ven el mundo que siempre quise ver!. A mi entender esto encierra el proceso de la maduración del individuo en sociedad que, desvinculado de un hombre de una sola dimensión, es decir, de la referencia para algunos inevitable del pensamiento de otro, se proclame individual, libre y dueño y sabedor de su esencia, es decir, de su espontánea forma de ser que es identificable sólo consigo mismo .No, no es compleja la imagen dada, la imagen es precisa, revela el desarrollo de lo que debe ser el hombre, el nuevo hombre, el hombre original.
Pero la originalidad es todo un proceso en el que el hombre debe de ir desligándose de todo aquello que lo formó hasta hacerlo lo que es: un libro sobre el cual se ha escrito de todo y en donde el pensamiento milenario tanto ha influenciado en él que lo conflictua entre ser él o ser todo lo que se ha hecho de él. La realidad nos muestra una condición irreversible, el hombre ya ha sido formado y, los preceptos que delinean su personalidad lo han hecho de tal manera que dentro del sistema el sentido común nos permite hablar de una conciencia colectiva en donde no hay libertad. Un hombre libre es el siguiente al que dentro de sí halla un ser encontrado, desde allí se retoma el camino hacia la evolución personal, porque todo lo anteriormente escrito en ese libro que es el hombre ha sido también la evolución del hombre, pero de otros hombres. El hombre encontrado así mismo entiende entonces que es su legítimo derecho aspirar a llegar a ser él mismo, y allí recién empieza su gran aventura en el mundo, es decir, el crecimiento de su espíritu, el desarrollo de su personalidad, el nuevo hombre que va tras su propia dimensión sin dejar de ser el hombre que cohabita con los demás, es más bien el hombre que comparte lo propio de su esencia, el idóneo para esa patria tan buscada, la patria diversa y universal en donde no hay íconos invencibles, donde
sólo existen millones de espíritus identificables sólo consigo mismos, cada quién desde su esencia, desde la evolución original, donde mora por cierto la libertad.
Pero la libertad tropieza con la locura y es aceptado por todos que la locura es el estado inspirativo para la libertad. La genialidad acaso es confundida y etiquetada con locura, clarividencia o videncia o profecía o marginación sin dejar de resultar interesante ésta misma que por cierto además de ser un extenso viaje interior frustrado es original en cada quien como es también el límite que franquea el siguiente eslabón que es el de la evolución, el paso a dar después del encuentro personal.
La identidad entra aquí de manera trascendental a batallar contra todos esos íconos que han improntado en la conciencia del individuo y que han influenciado no sólo en su conducta sino además en su pensamiento. Esas voces de las cuales quiere desligarse el desequilibrado mental son acaso las que permanecen desde milenios en todos los hombres que le anteceden y que se han enquistado en el libre albedrío que es humillado y mutilado y es justamente a lo que se debe de derrotar, vencer.
El problema de la identidad recae pues en el temor a ser uno mismo, hay un sentimiento nefasto de rechazo personal hacia uno mismo tan arraigado dentro de cada uno que al afirmar algo innovador es necesario para el hombre no libre amparar sus tesis en sino una institución reconocida por la sociedad o sistema al que pertenece o, en el pensamiento de otro y no de uno mismo.
La censura autoimpuesta por la crítica social empuja al hombre al temor de caer en el delirio y es allí cuando está empezando a desarrollar la propia identidad. Pero es que el ser ,el hombre, duda, teme, y se rechaza así mismo.
La necesidad de la filosofía de proponer mediante la lógica la validez de tesis innovadoras demuestra que el rayar en lo original implica demostrar cuán lejano está el ser de la locura y cuán cercano está al desarrollo de la razón.
Pero acaso no es cierto que la censura está tan intrínsecamente enraizada en el hombre mismo en el seno de cada cultura que exige el método científico como referente válido y demostrable. La sistematización del pensamiento entonces que exige toda una estructuración de las ideas propias que puedan ser verificables en la realidad nos conlleva a pensar en que no todos los hombres en el futuro podrán ser libres: la educación de por medio otorgará la posibilidad de desarrollo de identidad, pero el conocimiento no está al alcance de todos y si lo está, en la mayoría de casos termina deformando al hombre porque lo hace más esclavo de otros referentes, otras esencias y no las propias.
Aquel hombre que está en el psiquiátrico y que alega ser Jesús en realidad lo que él está demostrando con su locura es que ha intentado ir más allá del camino de un mesías pero se ha encontrado frente a un universo sin respuestas tanto personales como universales y ha dado sentado su fracaso personal ante él y la sociedad. No ha podido derrotar la influencia alienadora del que dice: Yo soy el que Soy, porque él también Es el que Es y la coincidencia es tan atroz que el misterio de la venida del salvador se halla resuelta en cada uno de esos llamados esquizofrénicos cuya única culpa está basada en querer ser ellos mismos y haber comprendido que el problema de la identidad revela el temor a ser ellos en su verdadera esencia ,es decir, a temer ser no aceptados por los demás y a socialmente ser alguien trascendental en la sociedad.
El conflicto del desarrollo del pensamiento humano es más complejo de lo esperado, acaso las coincidencias en el pensamiento no son azarosas sino más bien obligadas en la razón, y
esto se basa en el entendimiento. Al entender a otro estamos siendo enajenados por su pensamiento puesto que hemos podido entender lo que él avizoró en su propia experiencia,
hay pues una razón en común, una identidad identificada en el otro y por cierto peligrosa cuando se sabe que el salvador vendrá en cualquier momento y que puede ser cada uno de nosotros.
En todos nosotros se repite de manera inevitable el nuevo hombre, y el nuevo hombre es el llamado a derrotar a la locura y a cimentar su propia esencia y a esto se le puede llamar también anticristo, es decir, nihilismo, un límite que es sólo superado cuando la fe depositada en las ideas propias nos hablan de un hombre que ha superado los primeros rigores de la libertad que por cierto es terrible su asumir, porque exige fe en sí mismo, una fe más fuerte inclusive que la locura que por cierto es sólo parte del camino a seguir cuando el hombre da el siguiente paso que es la negación de todo lo escrito en su conciencia que, es el libro donde está todo lo aprendido y que debe de ser asimilado para luego ser superado, porque después está la esencia personal, el verdadero yo, que es distinto en la medida que se le desarrolle hacia su propia dimensión.
Y entonces el pensamiento propio entra a batallar su gran dilema: ser un yo universal? o ser un yo personal que se desarrolla hacia él y para él.
Entonces, cómo se vislumbra o señala una identidad?, pues de ninguna manera, esto se llama Libertad.
El deseo emancipatorio acaso es genuino y nato en el hombre y se manifiesta siempre en él en todas las edades y en todas las culturas. La rebeldía no es pues casual cuando ésta es sustentada en un espíritu invencible que el mundo tratará de derrotar y adaptarlo al sistema donde su pensamiento deberá estar dentro del mismo orden establecido para no caer en los peligros de la agitación o alboroto.
Una sociedad en la que el hombre siga compartiendo la razón común y, a su vez permita el desarrollo de su esencia como objetivo óptimo para el enriquecimiento del pensamiento humano acaso no deberá estar sometida a ningún parámetro o interés que no sea cognositivo. Pero para ello el orden debe de evolucionar también y eso es asumir un riesgo.
Si la economía mundial determina el destino de millones de personas, el desarrollo individual abrirá zanjas inevitables de división entre hombres libres y hombres incompletos, es decir sin identidad propia, y esto ya está sucediendo. La gloria alcanzada por los que han dejado atrás todo tipo de estereotipo y están en plena evolución a pasos agigantados, haciendo su uso legítimo de su inteligencia individual encuentra hombres que tendrán que recorrer ese largo camino que los conduzca hacia esa libertad que es gozada por pocos y que los ha realizado en el mundo hasta llegar a su plenitud.
Acaso la labor entonces de todo intelectual comprometido es la de divulgar éste entendimiento y proponer una equidad en la divulgación del conocimiento que, proponga una libertad al alcance de todos en donde se inste por una igualdad de oportunidades sólo para aquellos que ya estén en estados o condiciones óptimas para asimilar y entender cuán importante es ser libre, qué ventajas tiene la responsabilidad de tener identidad y desarrollo evolutivo de la esencia para el beneficio personal.
Pero: estamos todos preparados para dar éste paso trascendental?, el fracaso devorará al hombre que desee ser libre? , la locura atormentará al yo incompleto?, el hombre libre y no preparado para hacer uso de su libertad será responsable de sí ante los demás, o se unirá a esa gran masa donde el hábil se aprovecha del incapaz por su ignorancia?.
Bah!, basta de filosofía por ahora y entremos de llano en el mundo de esos personajes que he prometido y que acaso revelan fehacientemente lo anteriormente escrito y acaso va más allá.
Cómo dije, mi rutina es propicia para el desarrollo de mi pensamiento y el ocio bien utilizado me permite cavilar en orden y por cierto escribir que es en realidad el móvil de mi existencia.
Me resulta pues curiosa la manera en cómo se desenvuelve la vida de las demás personas, seres atrapados en horarios fijos o en rutas definidas de un trazo firme y sin retroceso .Los veo y entiendo que tras su condición: su tiempo ha sido comprado y jamás pensarán en otra cosa que no sea la remuneración por el tiempo de vida vendido a cambio de las comodidades propias brindadas por el sistema. Los beneficios de éste alcanzan sin embargo a pocos y acaso estos beneficios están amparados en las ventajas del consumo. Todo pues ha sido estructurado de tal forma que el intentar salir de todo este engranaje crea condiciones diferentes de vida dentro de las cuales podemos incluir a los intelectuales y artistas como también a los marginales que ansiosos de justicia incuban dentro de su desorden una revolución que no les es digna. Convertirse en hombres de bien es el paso más importante para aquellos que cumpliendo con sus deberes ven en la educación en la que invierten su capital un refinamiento no sólo de costumbres sino de pensamiento. Y ellos son los que están detrás de los verdaderos libros, no esas lecturas difíciles en donde uno termina confundido y la visión obtenida es desalentadora e ineficaz, buscan los libros de conocimiento aplicable y provechoso, acaso el conocimiento auténtico y liberador o en el mejor de los casos esclarecedor.
La enfermedad propia de los espíritus atormentados que logran plasmar obras geniales que despiertan nuestro asombro sólo son válidas si logran esclarecer inquietudes propias de aquel que teniendo un pensamiento analítico capaz de comparar sus vidas con los testimonios dejados por el arte y los artistas contribuyan a hacerlos mejor en su entendimiento del hombre y de la vida.
Todos queremos entender y el amigo más inmediato que posee el hombre es el libro y el intelectual. Un verdadero libro se deja entender y revela lo que estaba distante al entendimiento del ciudadano que tras su monotonía concluye como inentendible la vivencia del otro.
Nos inquieta por ejemplo el desorden en la conducta de los más rebeldes, el saber cuáles son los móviles que los impulsan a querer desafiarlo todo, nos interesa el argumento del orate que en lenguaje incoherente vislumbra visiones fantásticas que sabemos podríamos entender si es que nos adentramos en su pensamiento.
Cada destino encierra pues toda una cosmogonía y nosotros, los espectadores, ansiosos anhelamos saber de ellos, siendo más claro, saber en qué consiste su esencia, cómo se estructura su pensamiento.
Empezaré pues con el personaje que creo abrirá los nexos entre todos los demás personajes de esta novela-ensayo y que en suma relaciona la realidad que describiré y que revela toda la psicología propia de aquellos que aún no han dado el paso siguiente para hallarse así mismos y ser el ser trascendente que descansa en cada uno de nosotros esperando algún día ser lo que en sueños se materializa desde su frustración.

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