You are hereDonde hubo fuego, cenizas quedan.
Donde hubo fuego, cenizas quedan.
“Núnca digas núnca” ó “cáe mas pronto un hablador que un cojo” Son dichos que siempre tomo en consideración al declarar con firmeza lo que en su momento estoy sintiendo. Sin embargo pense que nunca me pasaria, que todo habia terminado, que habias pasado a la historia, y solo basto una hora para encender la llama que creí extinta. ¿Cómo es posible? Si ya ni te pensaba. Pero el viernes pasado no te esforzaste para que en minutos me tuvieras en tus manos “idiotizada” y sin pensarlo......... caí.
No quise pensar ni asimilar lo que pasó para no arrepentirme, ni siquiera queria preguntarme que fue lo que sentí, pero hoy fue inevitable te volví a ver y... y ... eres tan ... eres tan... bello. Ya te había dicho lo bien que te vez cuando te vistes muy formal con corbata y toda la cosa? Si no hoy si te lo dije, y no quise verte a los ojos para que no supieras que estoy totalmente perdida en ti. Mas sin embargo lo notaste y no dejabas de mirarme solo para comprobarlo y regocijarte en tu propio ego. Fue un corto tiempo que no queria que terminara, queria tenerte conmigo, a mi lado, pero la despedida era inevitable, hací que cuando te despediste buscaste el momento oportuno en el que nadie nos viera y me regalaste un tierno beso en mi labios cerrados. Un segundo, un beso y la bomba estalló. Ahora ya todo esta por demas porque estoy pensando en tí ó lo que es peor estoy sintiendo, y estoy sintiendo tan intesamente como si nunca hubiera pasado lo que tanto me a costado olvidar. Núnca dije nunca, y que bueno porque... heme aquí. “Tropeze de nuevo y con la misma piedra”.







