Es la tierra un decir.
Sin decir.
Un montón de prismas.
Y una larga vía de esperanzas…
Un doquier de miradas apagadas.
Con la lluvia en la ventana.
Y un relieve sin esperanza…
Pasos muriendo antes de caminar…
Perdidos en un mundo sin aurora.
¡Un mundo de perros materializados!
Opacando la lluvia de la gente.
Triste cristal de las pupilas.
De las pupilas preguntando.
El sino de la vida…
Nostalgia en la mirada que lastima…
Corona de espinas que camina.
Encontrando…sin saberlo.
Una huelga de pereza.
Pozo de tiburones y dinosaurios…
Millones de basura, amibas y pesticidas.
¡La gran riqueza terrenal!...
y la deuda que firmaron al nacer.
Un espacio maquiavélico.
Miseria de ropaje con harapos carcomidos.
Que inertes defienden lo que tienen:
Aquel cuerpo que desplaza
Su ventana roja que se niega morir.
En el banquete de la eutanasia…
Exhalando la voz de quebranto
En el mundo de la explotación.
…El mundo del oro negro.
Que envenena...
Que se ufana con la elegante dama.
¡La globalización es su fama!
La artista del maquillaje en el teatro.
Globo de verde-azul muriendo
con sombra de payaso gris
Y un sombrío telón militarizado…
con auditorio de zombis caminando.
Luciendo uniforme de polvo
Y el estómago de migajas.
Bajo lluvia de crueldad y miseria.
Jugando a las guerras ajenas.
Por si acaso un ente se defiende.
Sin importar sí camina inherte
Y sus cuencas se cansen de mirar.
La guerra informativa que ahora venden.
Explotando la idea con un cajón en la sala:
¡Mísera soledad acompañada!
Fluido que desaparece familias.
con el poder del cinescopio
Tráfico de la supercarretera moderna.
Y la moda de los polvos ricos.
Los polvos que envenenan los delirios.
De aquellos que dirigen el destino…
De las democracias.
Con cicatrices de mundo civilizado.
Testamentos del siglo XXI.
¿Cómo comprar un mañana?
Si la cartera se encuentra vacía…
Sí dormidos estamos todos...al final de la jornada.
¿Si el arma que sostengo es sólo la palabra...?