Capitulo 1
Mi último día en la tierra

Huelva, doce de Enero del 2008, en un pueblo de esta comunidad vivía yo, era muy tranquilo, lleno de ancianos, de burracos y de personas que ni a la mitad conocía. Llevaba ocho años viviendo en ese pueblo que se llamaba Aljaraque, donde tenía mis amigos y mi hogar.
Yo era un chico normal, con problemas como cualquier chico normal, toda mi vida se reducida a un solo momento, mi vida iba a cambiar bruscamente para mi. Mi nombre es Adrián y tengo 19 años, estudio Informática en el colego San Sebastián de Huelva, vivo como mis padres en su casa, tengo dos hermanos; Solo tengo dos amigos realmente en mi vida, uno es Jesús, que es guitarrista de un grupo que tenemos de rock y Dani, un chico aficionado a los juegos de guerra, su vida como explica él, es una guerra en la que tienes que sobrevivir, sueña con ser un gran soldado de las fuerzas especiales. Contestarme a esto. ¿Nunca habéis tenido tanto miedo en vuestra casa en la oscuridad y habéis tenido la oportunidad de encender la luz y no ver nada? O ¿Nunca habéis ido al cuarto de baño y os habéis quedado mirando al espejo y luego de enjuagaros la cara, encontraros con un muerto o un fantasma? Pues eso no es nada de lo que yo había vivido. Ese mismo día después de llegar del Instituto, quede con Dani y Jesús para hablar de lo que haríamos el sábado que era la despedida de una amiga nuestra.

Después de charlar una hora con dani en la plaza que se situaba dos calles en frente de nuestras respectivas casas, se acercó Jesús acompañado con Isa, su novia.
-¿Hey tíos que pasa?-saludó Jesús
-¿Estas horas que son de llegar Jesús?-dijo Dani con cara seria. A Dani le da coraje como a mí, en que si quedas con una persona a una hora, pues que venga a la hora propuesta, no a la que le salga de las narices.
-Es que Isa se tenía que cambiar y tuve que estar esperándola en el salón con el pesado del padre. Contestó
-Pues puedes llamar chaval-dije
-Pues tu te callas “chaval” que tu la semana pasada me hiciste lo mismo a mi-dijo Jesús.
-Vale, vale se acabo el tema este, vamos a hablar de que haremos mañana por la noche-propuso Dani.

Después de una hora hablando en la plaza empezó a oscurecer y nos recogimos todos a nuestras casas. Yo entre en mi casa y vi a mi madre en la cocina preparando bacalao con patatas:
-¿Mama no hay algo mas para comer?-dije con mala, a mi no me gustaba el pescado para mi era una cosa asquerosa y ella lo sabia muy bien.
-Me llevo dos horas preparando la comida y me dices que si hay algo mas para comer, ¿tu eres tonto niño o te lo haces?- contestó mi madre mostrando una cuchara de palo en la mano.
-Mama, por favor, suelta esa cuchara que puedes matar a alguien- dije burlándome de mi madre..
-Encima cachondéate más de mí que te voy a borrar de la cara esa sonrisa de tonto que tienes-dijo ella enfadada.
Me fui a mi cuarto si decir ni una palabra mas para no caldear más el ambiente mientras que mi madre seguía hablando sola de lo tonto y consentido que era.
La noche de ese día era fría y húmeda, el tiempo estaba muy raro y yo cansado de estar todo el día en la calle, me fui a dormir cerrando la ventana y bajando las persiana sin saber que el día siguiente iba a ser mi peor día.

Capitulo 2
Sangre más una persona igual a muerto

Me desperté con el sonido del viento entrando en los pequeños agujeros de la persiana,
Cuando abrí la puerta de mi habitación, el pasillo estaba totalmente oscuro, las puertas de las habitaciones estaban cerradas impidiendo que la luz iluminara el pasillo, acto seguido probé en encender la luz pero no se iluminaba, mire mi reloj y eran las once y cuarto de la mañana, estaba totalmente confundido, por que mis padres se levantaban todos los días a las nueve de la mañana, fui bajando por las escaleras para mirar el cuadro de luces y dar luz a la casa. Iluminado por el móvil baje las escaleras y escuche algo que se caía al suelo, era desde la habitación de mis padres.

-¿papa, mama?-pregunté
Algo se estaba arrastrando por el suelo de su habitación, dudaba de que fuera a ser uno de mis padres, cuando paso seis segundos paro de arrastrarse quien fuera que fuese esa cosa o persona, como tenia dudas fui a coger un cuchillo grande con la que corta el pavo todos los años mi padre y me dispuse a subir, cuando llegue a la mitad del recorrido de la escalera se abrió la puerta con un portazo, me eche para atrás apoyándome en la pared con mi espalda y salio mi padre arrastrándose con la cara ensangrentada acercándose a mi con intención de hacerme daño, salí corriendo hacia la calle sin mirar atrás sin creerme lo que había visto, al salir de mi casa contemple que la calle estaba completamente vacía, no había ni un alma, las tiendas que se situaba delante de mi casa estaban cerradas, los contenedores de basuras estaban llenas de bolsas de basuras, solo se podía escuchar en la calle los pájaros, corrí calle arriba dirigiéndome a casa de Dani, cuando me acerque a su casa escuche un grito de una persona, que salio de su casa y empezó a desintegrarse como si fuera un vampiro, me quede atónito al contemplar a ese hombre como moría en el suelo de la calle. Al abrir la puertas del patio de la casa de Dani intente buscar al perro del Dani pero no lo encontraba, la puerta su casa estaba abierta y escuche como Dani gritaba socorro y me dispuse a entrar apoyándome moralmente con el cuchillo que cogí en mi casa, al entrar descubrí un olor fuerte a algo muerto, los gritos venían de la parte de arriba de la casa, al subir las escaleras me encontré a la madre de Dani delante mía con la cara deformada de tanto arranarse, me quede quieto por el miedo y no pude actuar en ese preciso momento hasta que ella se avanzo ante mi bruscamente tirándome al suelo. Al tirarme, como acto reflejo le clave el cuchillo en el pecho, y en escasos segundo falleció de la puñalada que acabo con su vida, acto y seguido fui a ayudar a Dani donde estaba intentando luchar por su vida a manos de el padre que era uno de ellos, tumbado encima de Dani el padre quería morderle el cuello, hasta que me vio aparecer y dejo a Dani de lado y se preparaba para enzarzarse a mi, al soltar a Dani para intentar acabar conmigo Dani cogió la pistola de reglamento que tenia el padre colocada en la cintura(el padre de Dani era guardia civil y venia de el turno de noche) y le disparo en la espalda el primer tiro, el padre se dio la vuelta mirando a Dani con cara de odio mas que de dolor y Dani dijo:
-Te liberare padre para siempre-dijo empuñando el arma. Y disparo el segundo disparo a la cabeza de su padre, ocasionándole la muerte.

Capitulo 3
En busca de la respuesta

Al estar media hora sentado y viendo llorar a mí amigo después de presenciar la muerte de sus padres me estaba viniendo muchas preguntas sin contestar a la cabeza:
-¿Cómo a ocurrido esto? ¿Por qué la gente y mis padres se han vuelto de esa forma tan demoníaca? ¿Por qué a mí? ¿Cuanto durara esto?

-Tenemos que buscar a los demás- dijo Dani. En ese momento me quede en blanco, había perdido a sus padres y lo único que quería hacer después de eso era ayudar a nuestros amigos, en parte no lo entendía pero otra parte de mi pensaba que era heroico decidir ese tipo de decisiones sabiendo que tu vida puede correr peligro por salvar a otros, si salimos de esta el será el mejor soldado que habrá tenido este país en años.- Pensé.
-Esta bien, salvemos a nuestros amigos, pero con este cuchillo de cortar el pavo de navidad no boy a hacer nada- dije yo preocupado.
-Toma el arma de mi padre, mi padre tiene una escopeta de caza en el ropero, ¿Sabrás utilizarla?-me preguntó
-No están difícil solo tienes que apuntar por la mirilla y aguantar el retroceso a la hora de el impacto, ¿OK?-Vale vale, entendido.-conteste yo apunto de cagarme encima de el miedo que tenia.
Al salir de la casa, Dani intento llamar a su perro Hurco, donde salio detrás de la vaya de un parque enfrente de su casa, antes de marcharnos a cada casa, hicimos una lista de los nombres de cada una de las personas que tendríamos que rescatar:

Nombres: Jesús, Tere, Isa, Sara, Noe, Yaiza, Marcos, Ramón, Cristián, Maria y Melany.

-Tú entraras en las casas de: Tere, Jesús, Isa, Sara, Noe, y yo me ocupare de los demás y nos reuniremos en la casa de la Noe, ¿OK?-explico Dani.

-Esta bien, ten cuidado tío, no arriesgues si ves que no merece la pena arriesgar-dije después de coger la lista de sus manos.

En ese momento nosotros dos estábamos más unidos que nunca y sabíamos que el tiempo se nos ponía en nuestra contra, por que esas cosas salían en la oscuridad.
Después de alejarme mas de la zona de mi casa fui subiendo a la zona donde vivían mis amigos, y era la hora de dejar mi triste pasado de un joven inmaduro y ser un hombre, quien iba a decir que en un día iba a cambiar de ser una persona sin preocupaciones a otra que lo va a dar todo por otras personas, sabiendo que podía morir en el intento.

Primera calle”Calle Beas” Lugar donde vivían treinta y dos familias y unas de las treinta y dos familias vivían, Tere, Sara e Isa. La primera que me caía mas cerca de mi era la casa de Tere que se situaba a la esquina de la calle, esta calle la solía llamar la calle de las casas de Canadá por que a la gente de aquí tenia siempre las puertas abiertas de día igual que en alguno lugares de Canadá, al abrir la puerta empecé a oler otra vez ese olor fuerte a muerto y sabia que me iba a encontrar a unas de esas criaturas, así que prepare la escopeta que me dio Dani y entre despacio, todo el salón estaba oscuro y al fondo se podía ver la cocina iluminada solo un poco por la parte trasera de la puerta de el patio que comunicaba con la cocina, y ahí estaba la madre de Tere mutilando sin piedad a la hermana mayor de Tere y veía en su rostro la ira que le contenía, tenia que subir de alguna manera a la habitación de Tere sin tener que gastar munición , así que abrí rápidamente las persianas de el salón, la Madre de tere se escondió detrás de la pared de la cocina gritando de el dolor que le hacia la luz, su rostro había transformado cambios en la cara, como si se quemara. Me dispuse a subir a su cuarto y no encontré nada, no había nadie. Extrañado por no haber encontrado el cuerpo de Tere me fui a la siguiente casa, la de Sara. Cuando salí de la casa de Tere cerré la puerta y segundos después exploto la casa de Sara ocasionando la muerte de cualquier persona que estuviese allí dentro. Todo me estaba saliendo mal, primero no había encontrado a Tere y luego la explosión de la casa de Sara. Me quedaba la casa de Isa, Al abrir la puerta observé que estaba oscuro y una luz iluminaba un trozo de salón, era la televisión de su casa que estaba encendida, me pregunte como la casa de Isa era la única que tenia electricidad y entré para contestarme a la pregunta. Al entrar vi una silueta de una persona sentada delante de la televisión que no sintonizaba nada, solo los puntitos blancos y negro que te sale cuando no sintonizas un canal. Poco a poco fui caminando hacia aquella silueta para reconocer si era Isa, al llegar a la persona vi que era su padre, embobado a la televisión.

-¿Se encuentra usted bien?-pregunté tartamudeando.
El padre se giro la cabeza a mi, mostrando al descubierto las manos llenas de sangre, observé que tenia un cuchillo al lado suya con resto de sangre y piel muerta.
-No, acabo de matar a mi hijo y a mi mujer, ¿como quieres que este bien?-dijo el padre de Isa.
-Y Isabel ¿donde esta?-pregunté
-No lo sé, no ha venido a casa desde anoche, dile que esta castigada una semana y cierra la puerta al salir, que yo me quedare aquí.-Contestó el hombre ya delirando de el olor a sangre podrida.

Cerré la puerta y me marche a la siguiente calle donde estaba la casa de Jesús, al pasar la calle me encontré a Jesús y a Isa fuera de la casa de él. Corrí hacia ellos contento por haber encontrado ya a dos personas vivas.
-¿Cómo estáis? ¿Estáis bien los dos?-dije. Afirmaron los dos con la cabeza y llevándome a un sitio corriendo.
-Tenemos que ir a la casa de Noe, allí están todas las tías, se quedaron a dormir por que había una fiesta de pijama-dijo Jesús mientras corríamos en dirección a casa de Noe.
Mientras corríamos hacia allí, le explique todo lo que había pasado desde que me levante, una vez llegado a la casa de Noe, pude observar que estaban Sara, Tere, Melany, Maria y Yaiza en el salón preocupadas por sus familias. El padre de Noe intento sintonizar la televisión con la antena, conectada la televisión a una batería de coche para darle corriente, ahora me explico como el padre de Isa pudo ver la televisión sin luz. Al sintonizarla con un canal de noticias, todos nos quedamos callados y atentos a lo que se estaban hablando y retransmitiendo. Al parecer todas las comunidades de Andalucía fueron atacadas por ataques nucleares radiactivos, el punto “G” del ataque fue en Jaén, donde se propago rápidamente el virus que transformo a todas las personas en zombis. El presidente comentaba que iba a trasladar a todas las personas no afectadas al norte de España.

Estaba ya anocheciendo y no teníamos noticias de Dani, vinieron minutos después las personas que faltaban en la lista pero Dani no estaba. Hable con Marcos y me dijo que iba a buscar a Yaiza que era la ultima y que ellos podrían ir ya de camino y avisar que iban Dani y Yaiza para allá. Dani acababa de cavar su propia tumba y yo como amigo que era tenia que evitarlo.

Capitulo 4
Empezando los problemas

Eran las siete de la tarde, solo me quedaba una hora para encontrar a mi amigo y regresar corriendo a casa de Noe. Para que el viaje de aquí a la casa de Yaiza no fuera tan largo el padre de Noe me presto el coche, era un detalle de su parte, pero hubiera sido mejor que me acompañara hacia allí, bueno algo es algo.
Al llegar a casa de Yaiza la puerta estaba abierta y entre sin pensármelo, como en todas las casas tenia ese desagradable olor que me estaba acostumbrando a olerlo. Registre la parte del salón, la cocina, el cuarto de aseo y me quedaba la parte de arriba. Solo tenia media hora para regresar a casa de Noe, cuando llegue arriba todas las puertas estaban abiertas menos una que estaba cerrada y llenas de muebles apilonados, parecía que alguien los había puesto ahí para que lo que hubiese dentro no saliera. Puse mi arma en un mueble que había justo a mi para poder abrir la puerta y quitar todos los muebles apilonados. Cuando termine de quitarlos todos, me empezó a llamar alguien en el móvil, me saque el móvil de el bolsillo y vi que ponía Dani, ¡estaba vivo! al final podía saber que no estaba muerto. Saque el teléfono y conteste:

-Dani, ¿donde estas?- pregunte
-Adri estoy en la casa de Noe, ¿donde estas tu?
-Yo estoy en casa de Yaiza-conteste asustado
-Largarte de allí, ¿no habrás abierto la puerta de arriba no? En aquel momento mi corazón se paro de repente y el mínimo sonido del interior de la casa podía escucharlo, pero lo que mas pude escuchar era a alguien respirando a través de la puerta de al lado, mire en unos de los agujeros de la puerta que estaba cerrada y vi una persona mirándome a través, con ojos ensangrentados y respirando como si se ahogara, en ese momento quería irme pero mis pies no me respondían con el miedo que me presionaba. La criatura me grito empujando la puerta cayéndola hacia mí, Al caerme y tener encima la puerta y la criatura no podía moverme y era ya mi fin, no tenia escapatoria.

Al pelear y evitando que me mordiera, estaba usando la puerta como escudo para poder pensar en un plan de huida, el arma estaba muy lejos de mi posición y no tenia nada mas que el móvil, el móvil no me iba a servir de mucho como arma pero, podía intentar una ultima cosa antes de rendirme y convertirme en uno de ellos. Puse la melodía de una canción de Korn, la de Evolution y lancé el móvil a la habitación de donde salio la criatura, la criatura se fue hacia el móvil destrozándolo completamente, era mi oportunidad; cogí el arma y salí corriendo hacia abajo, luego hacia fuera de la casa cerrando la puerta para que no me cogiera. Al salir de la casa de Yaiza pude respirar tranquilo, pero no me iba a servir de mucho, había perdido mucho tiempo faltaba dos minutos para el anochecer, y de aquí a la casa de Noe había por lo menos quince minutos, había salido de un problema y ahora tenia otro peor. Me metí en el coche y a la hora de arrancar el vehiculo no tenia las llaves, se me habían caído en el suelo al tirarme la criatura, me lleve a las manos de la cabeza y grite de desesperación, el destino me estaba poniendo a prueba.

Corrí con todas mis fuerzas hacia arriba y me metí calles anchas para que no pudieran cogerme las criaturas de la noche, al mirar atrás veía a cientos de esas criaturas corriendo hacia mi sin cansarse, en ese momento pensé que no tenia posibilidad alguna de salvarme, me estaba imaginando a la película de 28 semanas después todos esos zombis corriendo hacia el hombre, pues lo mismo me estaba pasando a mi pero esto era real, no era una película, al llegar vi que me esperaban y Dani y el padre de Noe me estaban dando cobertura de huida con sus armas pero no tenían balas para todos ellos, así que saque las fuerzas que me quedaban para correr mas y por fin logre entrar, cansado de la huida me tire al suelo intentando respirar poco a poco y esperar que la noche terminara.
Capitulo 5
Algo que terminar

Al levantarme me encontré tumbado en mi cama, ¿todo había sido un sueño?,- voy a tener que dejar de ver películas de miedo-, cuando abro la puerta de mi habitación la sala estaba iluminaba y de repente se pone todo oscuro y aparece mis padres y mis hermanos todos muertos y pidiéndome ayuda, pidiéndome que les liberara de este sufrimiento, -esto no es real, esto es una pesadilla- se tiraron hacia mi. Me desperté de aquella pesadilla, me levante del sofá del salón empapado de sudor, todos estaban asustados, aquella noche lo habían pasado con gritos y ruidos de las criaturas de afuera, menos mal que no presencie esa noche.

El padre de Noe nos reunió a todos en el salón para hablar,-tenemos que llegar a Huelva para pedir ayuda por radio e informar al estado de cómo esta este maldito pueblo-comentó el padre de Noe mientras habría un mapa de la capital.-A mi me queda una cosa por hacer-dije. Tenía que hacer caso a mi sueño y liberar a mi familia de ese aspecto demoníaco,-No vamos a esperar más en esta casa, una noche más con esas criaturas serian nuestra muerte-comento Dani. Todos afirmaron con la cabeza y negándome la condición esa de esperarme un día más para poder cumplir mi objetivo.

-Esta bien marchaos de aquí, no necesito a nadie, pero yo no me boy a ir hasta liberar a mi familia-chille de rabia.-Haber Adri están muertos, olvídate tío de ellos-me dijo Dani poniéndome la mano en el hombro.-Quiero acabar con esto lo mas antes posible Dani, y lo haré con vuestra ayuda o sin ella-dije apartándole la mano de mi hombro. Dani se puso pensativo y me dijo:

-Te esperaremos a las nueve de la mañana al amanecer, si no apareces te daremos como muerto y nos marcharemos de este maldito pueblo, ¿entendiste?-propuso Dani convenciendo a todas las personas que se encontraban en el salón. Me despedí de todos y el padre de Noe me dio una mascara de gas y un móvil, me dijo que el gas toxico que descargaban de los cuerpos de las criaturas podían convertirme en uno de ellos. Este consejo lo escucho en la televisión la noche que fueron atacados. Mientras me preparaba para marcharme a mi casa los demás estaban preparando un fuerte con restos de chatarra que encontraban en las calles, todo por ayudarme, en ese momento tenia mas de dos amigos, estábamos todos mas unido que nunca, confiados de acabar de una vez con esta pesadilla.

Cogí mis cosas y me fui a mi casa, las calles estaban destrozadas por culpa de esas terribles criaturas, parecía que había pasado un ejército de nazis y lo hubiera eliminado todo a su camino. Eran las 7 y media de la tarde y el sol se estaba escondiendo y estaba a la mitad del camino, corrí hacia mi casa si parar, al llegar a la esquina de la calle de mi casa el sol le quedaba unos minutos para esconderse. Al llegar a mi casa, me salte el patio de mi casa me puse la mascarilla y corrí hacia el patio cubierto que había hecho mi padre que comunicaba con al puerta principal de la casa, contemple que el sol se escondió completamente y todo el patio y la calle era iluminada por la luna llena, en unos segundo vi como unas criaturas escalaban la verja de mi casa lentamente como si rectaran a una presa, me metí en mi casa y cerré en la puerta, ahora si que estaba metido en la boca de la Bestia.

Capitulo 6
La presa y la bestia

Mi respiración era cada vez más rápida, mis piernas me temblaban, mis ojos no captaban ningún movimiento por que estaba todo oscuro y mis oídos no oían nada. Saque el móvil que me habían dado y ilumine el suelo y después lo que había enfrente de mi que era la cocina y estaba ahí, mi madre con la cabeza agachada y con el pijama lleno de sangre puesto, estaba dormida y la cocina estaba destrozada y la luz iluminaba dos cuerpos mas y era los cuerpos de mis hermanos mutilados y esparcidos su restos por todo el suelo,¡¡Dios no!! Estaban vivos, no eran uno de ellos, podía haberles salvado si no hubiera escapado como un cobarde, empecé a buscar en la mochila el arma que me dio Dani, la pistola de su padre, tuve que iluminar la bolsa para ver mas, cuando por fin pude cogerla, volví a iluminar a la cocina y no estaba mi madre.

-¿Dónde esta?-me pregunte varias veces. Mire por todos lados, mi oportunidad de matarla y luego acabar con mi padre se había desvanecido, ahora la presa me había convertido yo, asustado y nervioso active mis cuatro sentidos y me decidí a entrar en la cocina, el olor era fuertísimo, no podía respirar, tenia ganas de toser, pero si lo hacia descubriría mi posición a mi padre y seria un error grave, cuando llegue al final de la cocina ilumine la puerta de la parte de atrás de la cocina que era antes un patio trasero con vistas al exterior pero lo habíamos convertido en una habitación para los alimentos, al abrir la puerta, estaba ahí, mi madre estaba mirando hacia la pared, era mi momento, no me había visto así que apunte y accioné la palanca de tiro para abrir fuego y con el sonido que hizo dicho aparato se giro mi madre y fue corriendo a mi, accione el gatillo varias veces disparando en el pecho de mi madre. El olor a pólvora termino de llenar todo el aire que contenía aquella cocina, al acabar con ella me gire y me fui a encontrar a mi padre, en verdad tenía ventaja, mi padre no podía andar ni correr solo se arrastraba así que le podía escuchar si se acercara. Al salir de la cocina apunte con la luz a las escaleras, mi campo de visión era muy malo y no podía ver bien con punto de iluminación tan pequeño, empecé a subir las escaleras, mientras que subía iluminaba arriba a la segunda planta para ver si aparecía mi padre pero escuche algo arrastrarse viniendo rápido hasta mi posición enfoque con el móvil hacia el principio de el escalón y se abalanzó hacia a mi tirándome el arma un escalón mas bajo donde estaba y el móvil enfocando su cara y intentando morderme, sus babas caían en la mascara impidiéndome ver bien, con todas mis fuerzas intente resistirme pero era mas pesado y mas fuerte que yo. El móvil dejo de iluminar y solo podía sentir el peso encima de mi de mi padre empapándome de sangre toda mi cintura y chillándome como si le estuvieran torturando, llorando intentaba quitármelo de encima, pero no podía. Con un ultimo esfuerzo intentaba coger la pistola y cuando pude cogerlo le volé los sesos a mi padre sin pensármelo dos veces, me quite a mi padre de encima mía y me fui a mi cuarto llorando mientras las criaturas de afuera intentaban caer la puerta abajo. Arrastre el armario de mi habitación hacia la puerta y cerré bien mis ventanas y me tumbe en la cama esperando que amaneciera y salir de este pueblo.

Capitulo 7
El punto de encuentro

M e levante de la cama y mire la hora que era, eran las ocho y media tenia media hora para llegar a la casa de Noe. Salí corriendo hacia abajo y me fije que los cuerpos no estaban, se lo habían llevados las otras criaturas de la noche, sin darle mucha importancia seguí corriendo y llegue justo a tiempo para marcharme pero solo estaban Jesús y Dani.
- ¿Dónde están todos?-pregunte ahogado. Se han ido ya, el padre de Noe te había dado por muerto, pero nosotros no pensábamos igual que él y nos quedamos a esperarte diez minutos mas.-dijo Jesús.
-Gracias tíos os debo una, marchémonos de este penoso pueblo que cada vez le estoy cogiendo mas asco.
Los tres fuimos a buscar un coche que funcionara y fuimos camino a Huelva, cuando llegamos al puente que comunicaba los tres pueblos (Aljaraque, Corrales, Bellavista) de Huelva, nos paro el coche. Estuvimos mirando que le hubiera pasado el coche, estuvimos mirando media hora hasta encontrar el problema, nos habíamos quedado sin gasolina, muy típico de una parada. Nos fuimos andando hasta la cuidad, tardamos aproximadamente otra media hora. Decidimos ir al centro de la ciudad pero antes nos pasamos por la estación de autobuses y empezaron a venir una patrulla de soldados españoles con tanques y todo, se pararon ante nosotros apuntándonos con las armas.
-Hey tío deja de apuntarme con esa arma que no soy una de esas cosas, esas cosas solo salen por la noche-dijo Jesús.
-Tenéis que venid al punto de encuentro, hemos encontramos a vuestros amigos y nos dijeron que estabais por aquí, así que vamos a el puerto ante que anochezca.
Nos fuimos con los militares hasta el puerto donde nos esperaban un portaviones, Dani estuvo hablando con un soldado de armamento y de las ramas que podía coger en el ejército. Llegamos por la mitad del recorrido y todavía nos quedaba cinco horas de sol.